La mejor secretaria (Recomendaciones)
Después de una tarde de fastidio decidí obsequiarme un momento de tranquilidad, me instalé en el P.Belices, para cumplir con el ritual de llamar a la escort en cuestión, darme un duchazo limpiando a conciencia partes en las que comunmente no pongo tanto empeño, ceñirme la toalla , encender la TV en algún programa deportivo, con el fin de no caer en la tentación de hacer justicia por mano propia y desperdiciar el parque disponible.
Continué con el tiempo normal de espera, con una pequeña pestañita que tranquilizaba el momento, cuando el toquido de la puerta me puso en pie recordándome el principal motivo por el cual me encontraba en la habitación.
Al abrir la puerta en definitiva era ella, bajita, nalgoncita y pechugona, que más podría pedir. -Disculpe jefecito lo desperté> (Previamente habíamos acordado un juego de rol entre secretaria y su jefe) -No, terminaba de bañarme pasa por favor.
En esta aventura una sensual secretaria, dispuesta a todo, buscaba conseguir un aumento de sueldo. Las caricias y el mimo de sus besos al recorrer todo mi cuerpo hicieron que un bulto creciera bajo la toalla aún atada a mi cintura, demostrando la excitación.
Como buen jefe puse a mi secretaría de rodillas frente a mi, procedí a quitarme la toalla y exponer frente a la fémina al encargado de recursos humanos (por supuesto que me refería a mi pene)
-Consiéntelo y gánate tu aumento
- Pero si soy especialista en atención al cliente jefe
Antes de cualquier otra cosa mi verga se encontraba dentro de su boca, demostrando su habilidad en la manera de succionar. Podía sentir el calor y la humedad de su saliva, mientras la erección llegaba rápidamente a su mayor intensidad, por momentos retiraba mi verga para golpear su rostro, de la misma manera le pedí que se despojara de su blusa para hacer lo mismo en sus senos.
En otro momento comenzó a succionar mis testículos, mientras con sus manos realizaba una masturbación, con tal intensidad que estaba a punto de explotar, luego procedió a colocar mi virilidad en medio de sus tetas haciendo movimientos para estimularlo, consintiendo con su boca el glande cuando se encontraba a su alcance.
Sinceramente no quería acabar, ella lo comprendió y me sugirió cambiar a un canal para adultos mientras ella se acomodaba en la cama para darme su currículum, se acomodó en cuatro a la orilla de la cama, encapuché a mi amigo y acomodé su cabeza junto a la cavidad expuesta por mi secretaria. Comencé con una lenta introducción realizando bombeos suaves y cadenciosos, el golpeteo de sus nalgas con mi pelvis subió la intensidad del encuentro, provocando un diálogo sádico y prohibido que aumentaba hasta explotar el líbido.
El clímax llegaba a su fin, así que decidí poner fin a aquel momento en las deliciosas nalgas de mi secretaria, la cual disfrutaba el semen cayendo y escurriendo por sus glúteos. Ella exclamó Jefecito yo quería su lechita en mi boca. Así con mi pene aún erecto recorrí sus nalgas para poder recoger con mi verga la mayor cantidad mecos y procedí llevarlos a su sedienta boca.
-Vamos Bi an ka, tu jefe te ordena que se la pares de nuevo, aún te falta desquitar tu aumento de sueldo.




