Las trampas de la fe (General)
Queridos feligreses en el sexo, quiero relatarles las torpes tácticas de una hetaíra madura que se anuncia en la página de sexshop y que sirva de advertancia a bisoños aprendices y a calenturientos distraidos. La jerifanta de marras háse llámar Adriana, descríbese como madura de 38, de buenas formas y fembra para folgar, como diría el Arcipreste de la serrallina bigotuda. Llaméle ayer tarde para follar por los rumbos de Patriotismo. Me informó la meretriz que fornica sólo en cuatro hoteles, a saber: Oslo, Harare, Del Rey y el Príncipe. Díjele que bien me avenía el Del Rey, que nos veíamos en tal tugurio. A lo que la sexoservidora contestóme: "Mira, papi, por mi seguridad y la tuya dime las placas de tu carro y nos vemos a la entrada del hotel". Este viejo lobo soltó la carcaja y espetéle en la vocina, "Estás pendeja mi amor" y colgué. Sin lugar a dudas se trata de un ardid del crimen desorganizado, porque para cometer tanta torpeza hay que ser sumamente gilypollas. Aviso para que algún incauto no se deje llevar por la influencia testicular y caiga en el garlito. Les mando a todos mis buenos deseos y espero que follen con mucha felicidad.
Atentamente,
Flavio Josefo, sobreviviente de la destrucción del santo templo.




