Yoseline mañana te hago mía en mi cama por décima vez (Recomendaciones)
Cuando estoy en mi cama mis pensamientos van a hacia ti, mi eternamente querida, ahora y entonces alegremente, después otra vez tristemente, esperando para saber si el destino oirá mi plegaria, para hacer frente a vida que debo vivir en conjunto contigo o nunca verte. Sí, estoy resuelto a ser un soñador hasta que pueda volar a tus brazos y decir que he encontrado mi paraíso verdadero con usted y envuelto en tus brazos puedo dejar que mi alma flote hasta el reino de almas bendecidas. Debes estar tranquila, tanto más pues sabes que te soy fiel; ninguna otra mujer podrá nunca poseer mi corazón, nunca, nunca. Oh Dios, por qué debe uno ser separado de aquella que le es tan querida. Para más, mi vida. Tú amor me ha hecho el más feliz de los mortales.
La cama es el oasis, el calor, el amor,
El principio y el fin de cosas compartidas,
Hervida de pasión, de olvido y de mentiras,
De grandes abrazos y recuerdos tiernos,
De horas de descanso, o desvelos honestos,
Silencios abruptos en cantos a la vida,
A la junventud dorada que se nos fue un día,
Y las locuras calients de tu piel con la mía
Que siguen encontrando el eco revivido
De mil noches hermosas cuando todo crecía,
Siguiendo los instintos de pan en la comida.
Estoy a la espera en la salida de los mundos que entroncan un desvelo y un sueño que aún puede verse, llamando a los espíritus, que tus ojos puedan verme y que vuelva el sístole de tu corazón a latir más fuerte pero esta vez desde tu cama, y después sin más dudas me pidas volver a enamorarte.